viernes, 30 de abril de 2010

Sobre algunas corrientes del pensamiento en las ciencias sociales


Me gustaría iniciar este breve ensayo partiendo de algunas interrogantes tales como ¿Se puede investigar científicamente en las ciencias sociales?, ¿Es la epistemología una teoría exclusiva de las llamadas ciencias naturales?

Para responder a estas interrogantes he tenido la oportunidad de revisar algunos autores que de alguna u otra manera nos dejan entrever, según mi juicio, que no deben existir en este siglo claustros investigativos y educativos que sigan insistiendo en usar modelos y formatos únicos para realizar el abordaje de investigar científicamente y más aun cuando se trate de la investigación en ciencias sociales, entre ellas quiero hacer especial énfasis la que corresponde a nuestro programa de estudio: La Educación.

Estoy en mutuo acuerdo con Husen (1988) cuando afirma que el objeto de la investigación será lo que determine el paradigma investigativo a seguir. Esto se traduce en que si deseamos indagar sobre problemas que requieren conocer datos estadísticos, matemáticos o contables, entonces se debe llevar a cabo un análisis similar, por lo tanto debemos fundamentarlo sobre una tendencia cuantitativa.

Por otro lado, si se requiere estar inmerso en una comunidad en especial, un salón de clases por ejemplo, y mediante la observación participativa o no participativa, a través de entrevistas, o aplicando instrumentos que demanden la descripción de los participantes y del mismo investigador, entonces debemos apoyarnos en el paradigma cualitativo.

Sin embargo, también existe la posibilidad de combinar ambas tendencias y seleccionar lo que se conoce como los modelos mixtos. De acuerdo con Tashakkori, Teddlie (2003) y Mertens (2005) en Ruíz (2007), el enfoque mixto se fundamenta en el paradigma pragmático. Esta concepción, según el autor, evita que se usen términos como “verdad” y “realidad”.

Tomando en cuenta lo anterior, se puede decir que una investigación puede iniciarse entonces utilizando técnicas cualitativas o inductivas donde sea necesario el contacto humano con los participantes y después para su análisis se pueden aplicar técnicas más deductivas o cuantitativas.

Este enfoque permite que el pragmatismo se adopte como modelo a seguir. De acuerdo con el Diccionario Online Merriam-Webster, el pragmatismo es un movimiento filosófico fundado por C. S. Peirce y William James el cual justifica que el significado de las concepciones debe estar dado por sus repercusiones prácticas.

Uno de sus más importantes defensores fue el filósofo norteamericano John Dewey (1859 – 1952), quien además hizo importantes aportes a la pedagogía moderna siendo uno de los precursores del Aprendizaje Cooperativo. Es precisamente este, un tipo de aprendizaje que promueve el trabajo grupal como una forma de construir el conocimiento en los procesos de enseñanza y aprendizaje, basándose sobre lo que se produce en la práctica diaria y tomando en cuenta que los participantes y docentes de tales ambientes pertenecen todos a una misma comunidad.

Ahora bien, podríamos ir asumiendo que sin duda alguna, la investigación científica se puede desarrollar en las ciencias sociales, en especial, en la indagación de los problemas que afectan los procesos educativos. Para Morles (2002) la separación que ha imperado, especialmente por los fundamentalistas, es de no considerar como científica a la investigación en ciencias sociales, humanas y tecnológicas. El autor se pregunta “¿es que, acaso, las supuestas investigaciones "tecnológicas" y las "humanísticas" no son científicas?”.

Es importante destacar que por supuesto, las ciencias sociales e incluso las tecnológicas pueden permitir otros tipos de investigación tales como la investigación acción y participativa o la investigación operativa. Esto conlleva a que se tenga un espectro mucho más ancho de enfoques a utilizar.

En este mismo orden de ideas podemos también asegurar que el componente epistemológico de una ciencia no debe ser único y exclusivo de las ciencias naturales. “Indudablemente, la economía, la lingüística, la sociología, y la historia, por ejemplo, han visto crecer gradualmente sus propias epistemologías” (Maldonado, 1993).

No obstante autores como Bunge (1987) y Watson (1967) ambos citados también por Maldonado (1993) insistieron que los filósofos no pueden considerarse como epistemólogos o estudiosos de la epistemología de las ciencias, ya que para considerarse como tal hay que estudiar también a la ciencia.

Yo me preguntaría entonces ¿acaso no es la Filosofía la madre de todas las ciencias? En relación se puede citar a Durbin (1995) cuando se refiere a los trabajos realizados por importantes filósofos norteamericanos, en su mayoría seguidores de John Dewey, y de cómo basándose en ese pragmatismo criticado por muchos, han contribuido a mejorar problemas ambientales, sociales y tecnológicos.

Si son entonces estos filósofos y humanistas quienes abordan desde una perspectiva social la investigación científica como una herramienta para dar soluciones a problemas que afectan a las sociedades, como no entonces considerar que existe una epistemología latente en los enfoques cualitativos.

Quiero permitirme concluir con una anécdota de mi propia vida. Una vez conversaba con una profesora de química de una reconocida universidad venezolana quien me decía que los educadores de carrera (como yo) difícilmente podíamos pensar en conducir investigaciones científicas porque no tenemos un componente de formación afín a las ciencias naturales y porque nuestra percepción de la realidad social nos pudiese traicionar a la hora de ser justos y objetivos. Me atreví a responder demostrando que no sólo en educación podemos investigar con métodos cuantitativos y conductistas sino también tenemos una amplia gama de enfoques y diseños que muy escasamente podrían usarse para las ciencias naturales. Por último le pregunté ¿acaso tu también no eres docente?

Ciro García

Referencias

Durbin, P. (1995). Pragmatismo y tecnología. Disponible en: http://isegoria.revistas.csic.es/index.php/isegoria/article/view/241/241

Husen, T (1998). El Trasfondo epistemológico del problema paradigmático. Disponible en: http://dip.una.edu.ve/mead/filosofia2007/Lecturas/Unidad1/Torsten%20usen.pdf

Maldonado, V. (1993). El ejercicio de la epistemología. Disponible en: http://dip.una.edu.ve/mead/filosofia2007/Lecturas/Unidad2/Elejerciciodelaepistemologia%5B4%5D.pdf

Merriam – Webster On Line Dictionary (2010). Concepto de Pragmatismo. Diccionario en línea. Disponible en: http://www.merriam-webster.com/dictionary/pragmatism

Morles, V. (2002). Ciencia, Tecnología y sus Métodos o técnica de la ciencia y ciencia de la técnica. Disponible en: http://dip.una.edu.ve/mead/filosofia2007/Lecturas/Unidad1/victor%20morles.pdf

Ruíz, C. (2007). Historia de los enfoques cuantitativo, cualitativo y mixto: raíces y momentos decisivos. Disponible en: http://www.carlosruizbolivar.com/articulos/archivos/PIDE%20Curso%20MIA%20Cap%201%20Hern%C3%A1dez%20Sampieri%20y%20otros.pdf

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